lunes, 17 de octubre de 2016

Vos y yo

Te admiro. Desde que pude ver la fuerza de tu naturaleza me encuentro admirando  tus defectos, y aquellas cosas que solían molestarme en cualquier otra persona, se han vuelto perfectas en vos. Tenés las más locas virtudes y los más hermosos defectos que jamás haya visto. Me hipnotiza el sonido de tu voz y ansío escucharte siempre.
Me pregunto qué clase de hechizo se esconde entre tus ojos.
He podido descifrar la magia de tus sueños, la libertad de tus pensamientos y la ansiedad en tus ganas. Me atrapó por completo tu inteligencia, y tengo ganas de saciarme en tu saber. Vas encantándome como una musa, dejándome atónita sin hacer más que ser vos.
Ya quisiera encontrar la llave que abre los candados de tus miedos. Quisiera verte libre de aquello que aún te lastima, y ser parte de ella. Verte sonreír, contando las galaxias de las comisuras de tus labios. Hacerte bien, besarte las heridas, hasta que la sal no queme.

Y aunque sea difícil y pesado, tengo canciones que alivianan los pasos. Y si te caes, tengo una mano para levantarte y la otra para señalarte el camino. Y aunque cada día tenga que encontrar una nueva razón para seguirte los pasos, siempre voy a saber convencerme. Y si algún día decidís volar, entenderé que hemos sido buenos compañeros. Esperaré haberte dados momentos y sensaciones que siempre quieran hacerte regresar, no a mí, no al sitio del que partiste, sino a quien fuiste en ese momento.

domingo, 16 de octubre de 2016

♡ Día de la madre ♡

Es domingo y llueve. Pienso lo afortunada que soy por saber lo que es ser madre, recibí los más hermosos abrazos de mis hijas y pude acariciar a mi mamá. Es inevitable pensar en todas las mamás y los hijos que hay, y me hace expresar los sentimientos encontrados que tengo.
Algunos tendrán mamás que no han sabido desarrollar su rol, te pido que la perdones y que agradezcas que alguien, sea como sea, te permitió estar vivo.
Para quienes perdieron a su mamá, pensala con amor y da gracias.
A aquellos que no la conocieron, quiero darles un abrazo al corazón, y decirles que algún día, en este mundo u otro, la vas a ver.
Quiero decirles a aquellos hombres que han visto sufrir a sus madres, hermanas, amigas, que se esfuercen por no ser el motivo de sufrimiento de otra mujer.
A los hijos que están distanciados de sus madres, que hagan borrón y cuenta nueva, todos merecemos otra oportunidad.
Hoy es un día trillado, como cualquier otro, pero puede ser el día en que transformes tu interior.
Gracias a todos los que me saludaron, espero que sea un día especial para todos.
Abracen más y piensen menos, ahora es cuando debemos decir “Te amo”.

Feliz día a TODAS las familias! En especial a ellas, las que nos han permitido estar vivos.

lunes, 10 de octubre de 2016

Estar completo.

¿Qué pasa cuando superas algo? Te sentís entero, aun después de haber todo de vos, estas ahí, parado de vuelta frente a lo que te toque ver. Sos más fuerte, aunque no seas capaz de verlo enseguida. Quizás te hayas enfriado un poco más. Pero, no sos el mismo. Se te atribuyeron nuevas cualidades, algunas buenas, otras no tanto. Y a pesar de que estas bien, te parece siempre algo falta. Extrañas ser esa persona que eras antes, hay rasgos de vos que cambiaron demasiado. Te volvés más calculador, algunas cosas te importan menos. Empezar a pensar más en vos es una acción contigua, algunos te van a creer egoísta, no te canses de sostener que es amor propio. No está mal ponerse primero en tu propia vida. Amigo, caíste mil veces, y te levantaste mil y una, dejame decirte que aunque hayas necesitado alguien para levantarte, lo más importante es que lo hiciste, y que siempre podes salir adelante. Nadie ni nada es indispensable en tu vida. Ahora que ya estas otra vez en el ruedo, vas a recordar cuanto vales, no dejes que todo el proceso que viviste sea en vano. Date la oportunidad de aprender de tus errores, conocete, rescata lo positivo de todo, siempre hay algo más, siempre hay algo bueno, y el resto dejalo fluir. Te transformaste en lo que sos a causa de tus experiencias, asique no te arrepientas, ni te extrañes. Sos lo que tenés que ser, para enfrentar lo que venga, sea bueno o malo. Aprendé a soltar más fácilmente, entendé que nada te pertenece, más que tu propio ser.
Experimenta lo que se siente filtrar las cosas negativas, y viví libre. Ahora podés, ahora estás completo.

jueves, 6 de octubre de 2016

Matices

Resulta que la felicidad se encuentra en las cosas pequeñas, las que consideras insignificantes. Y de repente un abrazo, cruzarte un amigo, emprender viaje, hablar con tu viejo, mirar a los ojos de tus hijos, cosas tan banales, son profundas y del mismo modo que una vez te aferraste a cosas que no eran para vos, ahora estas ahí, soltando todo lo que te ha dañado y aprendiendo que el amor libre y en todas sus facetas es el que te da lo que todos anhelan, PAZ INTERIOR.
Entonces, te diste cuenta que lo mejor que podes hacer por lo demás es respetarle las decisiones, los tiempos y perdonarlos por aquellas cosas que te han dañado. Entendiste que ellos también son víctimas de si mismos, como lo sos vos de tu yo, y te perdonas a vos también. Por defraudarte, por fallarle a tus instintos, por insistir lo que no da.
Le abriste las puertas a la transformación, al comienzo, porque también resulta que no tiene final, estas en una evolución constante, un eterno transe que te lleva a lugares desconocidos dentro tuyo. Conquistas y reinventas cada rincón de tu ser. Estás camaleónico ante la vida. Y no te preocupa, sos vos, sabes lo que querés, TRANSFORMARTE A CADA PASO. Vas por ello, decidido, concentrado, con el objetivo entre las cejas.

Conoces gente nueva. Te cambian las ideas. Y qué ves? Que en realidad es todo lo mismo, menos vos. Cambias la perspectiva, y de un día para el otro, todo toma otros matices. Fluis. Como nunca, fluis y sos. 

miércoles, 5 de octubre de 2016

Mientras tanto...

Tus ojos tienen la luz que necesitan mis días. Encontré en tu sonrisa la mas grande lluvia de estrellas del universo. Veo en tu piel la suavidad con la que quisiera amanecer por el resto de mi vida. Las olas de tu pelo son el lugar perfecto donde depositar mis caricias. Hay en tu corazón una pared que se desmorona, que estoy dispuesta a levantar una y otra vez. Veo en tu vida las mas bélicas batallas que quiero escuchar. Existen en los ecos de voz pájaros cantando. Siempre siento calma cuando te acercas un poco a mí.
Tengo las mejores intenciones de curarte despacito. Te voy a dar las horas mas largas para que puedas decirme todo lo que quieras. Tengo oídos dispuestos a escuchar las peores cosas que quieras decir, brazos que para levantarte siempre que te sientas caer. Tengo miradas llenas de amor para verte dormir de madrugada. Tengo un corazón que late fuerte para darte amor. Tengo abrigo en el invierno. Tengo las cicatrices de haber aprendido a cuidar. Me sobran ganas de extrañarte mientras no estés.

Y siempre habrá un lugar, una materia pendiente, algo sin decir, un café helado sobre la mesa. Una espera que se hace eterna, mientras hacemos de cuenta que todo sigue igual, mientras jugamos a que este todo bien.

martes, 4 de octubre de 2016

Mi regla de tres.

Hace tiempo tengo una lagrima, que se cansa de brotar. Estoy cansada de escuchar que no se debe llorar, que hace mal. He entendido con los años que es la mejor forma de crecer, de volver a nacer y hacerse bien.
Hace tiempo tengo que renunciar, a lo que siento, a lo que quiero, a todo lo que se me da. Estoy cansada de pensar que tengo que ir donde van los demás. He entendido con los años, que es mejor luchar, progresar y buscar.
Hace tiempo tengo ganas de decir qué me pasa. Estoy cansada de que nadie pueda escuchar. He entendido con los años que no quiero dejar de insistir, quiero perseguir lo que me hace feliz.
Hace tiempo no puedo más. Estoy cansada de intentar lo que no quiere ser. He entendido con los años que debo persistir, pero no sé cómo resistir.
Hace tiempo busco unos ojos sinceros. Estoy cansada de darme cuenta que no sirve. He entendido con los años, que cuando menos lo esperas las cosas llegan y te cambian el rumbo.
Hace tiempo que quiero que alguien me paralice el corazón, y que se quede para hacerlo revivir. Estoy cansada de falsas amistades que dan la espalda cuando te caes. He entendido con los años que el único que puede estar es uno mismo.

Hay tantas cosas para decir que me sobran letras y me falta papel. Tantas penas por llorar que no alcanza el agua del mar. Tantas desilusiones en la puerta que ya no pueden entrar. Tantos tropiezos que no me puedo levantar. Quiero encontrarme pero no se donde buscar. Si me ves por ahí, si sabes algo de mí, recordámelo, porque no se quien soy, ni donde voy. Estoy perdida. 

lunes, 3 de octubre de 2016

Mil. (Para mi abuelo)

Mil cigarros he fumado de esperarte. Se han hecho agua los perfumes en mi habitación de guardarlos en nombre de tu encuentro. El destino es cruel y amargo cuando quita lo que quieres, no sabe de olvidos ni de amaneceres.
Mil hojas vi caer este otoño, esperando que vuelvas a abrazarme antes que llegue el frio invierno. “La lluvia de otoño mojo los castaños, y tu ya no estabas en el boulevard” resuena tu canto en mi mente, mientras espero que regreses a pasar las tardes conmigo.
Mil “te extraño” que no he dicho, me sabe a poco la vida cuando no estas mi lado. La suavidad de tu ropa parece tentar mis manos cuando tu recuerdo invade mi corazón. Me niego a aceptar, aunque sé que está mal, que tenías que irte.
Mil días más voy a esperar. Porque mi memoria recrea las mañanas con tu voz. Porque no existe forma de pensar que no bailaremos más en la cocina. Porque tengo el recuerdo de tu mirada vivida, penetrándome cuando contabas las historias más bonitas. Porque siento que debo el tiempo y no haber estado ahí. Porque nunca me voy a olvidar la dulzura de tus caricias, las cosquillas por detrás. Porque extraño tus consejos y tu abrazo lleno de amor.

Mil veces voy a mirar al cielo diciendo tu nombre. Cada día voy a extrañarte y amarte mas que ayer. Porque tu presencia fue tan mágica, que tu esencia sigue en mis entrañas.

Entender


Cómo explicarte a vos mismo lo que siempre pensás cambiar y no te sale? Ahí estas otra vez, molestando a alguien más, como quizás alguien te molesta a vos, sólo porque no viste, no alcanzaste a darte cuenta que por más que lo hayas sentido de otra manera, no le interesas.
Nadie puede ayudar si el otro no se deja, y vos no sos la excepción. Creemos que tenemos el don divino de sanar el alma de otras personas y más de una vez perdemos hasta nuestro último suspiro en el intento.
Date cuenta. No vale la pena que sigas partiéndote en pedazos para completar otras personas, porque, simplemente, no les interesas. No es crueldad, no es rendirse, es saber que a veces, en el afán de hacer bien, terminamos haciendo mal.
Deja de pedir disculpas en vano por tus acciones, el mundo no las entiende, no las necesita. Si escribiste de más, fue lo que sentiste. Si erraste en algo, también es humano. Perdonate vos, y sabé perdonar a los demás. No todos quieren herirte, solo es saber, que no les interesas.
Las acciones más profundas y salidas del amor, tarde o temprano darán sus frutos. No reproches las acciones de los demás, solo porque vos actuarias diferente, el resto actúa según su esencia, y no se puede forzar nada si no les interesas.
No busques relaciones amorosas, llegaran justo cuando lo necesitas para salvarte y sanarte. No culpes al resto por no ser quien vos esperas, cada uno es sus creencias, sus experiencias, su valor y temor.
No te llenes de expectativas. Sos una persona fuerte, y si llegaste hasta acá sólo, no necesitas a nadie. Se feliz desde el amor interior y proyectate con acciones sentidas. Da tu luz a los demás, y a vos mismo, para que sea tu reflejo.

Nunca te sientas culpable por lo que sientas. Lamentablemente somos eso, sentimientos. Y vas a ver que cuando menos lo esperes, todo lo que supiste dar, llega a tu vida de forma multiplicada, en abundancia. Pero cuando tengas la oportunidad ahí, se valiente y agarrala, porque es tuya y es el mérito que recibís por haberte entregado con cada persona que pasó fugazmente por tu vida.

domingo, 2 de octubre de 2016

Vida en comunidad.

Nacer. Existir. Vivir. Convivir. ¿Cuál es la forma correcta de decirlo? No lo sé, lo que he podido afirmar, es que cada vez la humanidad está más y más neurótica. Enferma. Y claro, lo que enferma es ver la sociedad enferma, se hace carne de uno mismo lo que pasa afuera. ¿Tan difícil es superar lo que pasa en el mundo? Si porque somos parte de él. ¿Cómo ser del mundo y no pertenecer a él? Que gran dilema, entre lo que somos, lo que queremos ser y lo que podemos ser.
NACER. Para partir de la base, es importante entender que nuestra tierra, nuestra madre, está enferma, enferma a causa de nuestro uso y abuso, creemos que nunca se va a terminar lo que en ella existe. Que ilusos. Podemos proponer la tierra como un manto, del cual somos vellosidades. Todo lo que en ella ocurra, pasará a nosotros como un gran impulso nervioso, en una gran ola expansiva. Ahora bien, como todo circulo, la tierra nos devuelve lo que le damos, y una sociedad neurótica, que solo libera nerviosismo, jamás puede esperar tranquilidad.
EXISTIR. Somos energía, lo que damos es lo que recibimos. Para liberarnos de la eterna maldición que nosotros mismos nos proclamamos, debemos cambiar la premisa. A veces pensamos que lo que hagamos por nosotros mismos no llegará a una prospera solución, pero el cambio es personal, y la prédica es el ejemplo. ¿Pero, somos capaces de amar la tierra y lo que nos da? Claro, si podemos, y para lograrlo tenemos que verla como nuestra madre y dejar de pensar que nadie hace nada por cambiar la situación que nos rodea, porque “nadie” nos incluye también.
VIVIR. Cuando logremos cuidar de esto, vamos a poder cuidar de nosotros mismos. Cuidar el alma, el corazón y el cuerpo. La base de este cuidado es el amor, el amor propio. Para el cuál no es necesario ser egoísta, no hay que confundirse. El amor propio es un estado de entereza y permeabilidad, de buena vulnerabilidad, donde nos permitimos conocernos, aceptarnos como somos y perdonarnos por nuestros errores. También es alejarnos de personas toxicas, saber decir que no, cuando así lo sentimos y tener la voluntad de ejercer nuestro sentir, nuestro poder sobre nosotros mismos, y empezar a conformarnos a nosotros, en lugar de conformar a los demás. Si nos amamos a nosotros mismos, llenamos nuestro corazón de amor, logramos la paz interior y en ella reside el secreto de la felicidad. Debemos trabajar en nuestro interior para estar protegidos y nutridos. Protegidos de nosotros mismos, de los demás. Nutridos de amor para que se vuelva nuestra monedad de cambio con la vida. No busques, ni esperes un golpe de vida, algo que te mueva el piso para amar. Amá porque podes, porque es gratis y hace bien. Sembrá lo que querés cosechar.
CONVIVIR. Parada en este punto, puedo hablar de la sociedad. Qué es, todos los individuos que nos rodean, con su entorno personal. La sociedad no son las personas que integran una comunidad, sino que son esos individuos sumando sus situaciones, sus allegados, su vida en sí. Cuando entendemos la sociedad como un todo es más fácil la entrega de amor. Y si damos amor, la rueda de la vida, el karma, dios, el universo, como lo quieras llamar, te lo devuelve multiplicado al mil por ciento. Da, y no te canses de hacerlo, el mundo está crudo, esta despellejado, y vos podes ser quien le cambie el día alguien con un “buen día”, o simplemente con una sonrisa. Es una reacción en cadena, cuando empieza uno, se convierte en un dominó.
Alguien me dijo una vez, en realidad creo que más de una persona, que hay que medir lo que damos, que la gente tiende a aprovecharse de nuestra bondad. No respondo, porque no me gusta ir al choque, y pienso que hay que respetar los pensamientos de cada uno. Mi opinión es que esa gente tiene tan poco en su interior para dar que ejerce el egoísmo en sus cosas materiales creyendo que es lo único que podemos brindarle al mundo. Si estas entero, pocas son las cosas que te afectan, podes ver lo positivo y analizar las situaciones de manera tal que todas tienen un lado bueno, ya sea como experiencia, o en lo que se recibe.
Si te das la oportunidad de liberar tu alma de las ataduras de la sociedad vas a dejar de juzgar cosas que no tenés derecho de juzgar. Entendé que no tenés derecho de juzgar. Cada persona tiene batallas internas que no conoces, y tus palabras y acciones pueden ser lo que más lastimen a los demás. Nos quejamos de que los demás son homofóbicos, de quienes cometen femicidios, y en realidad tenemos un cliché, algo de que quejarnos, burlarnos o a quien criticar. Nos molesta que las chicas usen short en agosto, que los hombres usen polleras, o cosas de ese estilo y encasillamos a las personas en un género estereotipado por el consumismo. Basta. Si, decir basta a pensamientos, machistas, feministas, individualistas y seamos personalistas. Busquemos almas, nos apariencias, dejemos que el mundo nos encante, que nuestros ojos se llenen de historias, de vida y de amor. Al dejar de ver a los demás como un objeto preso de nuestras expectativas, lograremos liberarnos de la atracción negativa que hay en el mal pensamiento hacia los demás. Nadie está hecho para agradarte, nadie tiene porque causarte una buena impresión. Cada quien es dueño de su cuerpo, de su vida, de sí mismo.
Allí reside curar la enfermedad social que tanta fiebre nos da. En no juzgar y en comprender que nadie tiene la obligación de agradarme, así como tampoco es mi obligación que los demás me agraden, pero puedo respetarlo, sin hacer juicios. Nunca debemos juzgar a una persona cuya mochila no hemos cargado jamás.
He llegado a la conclusión que la gente enferma de desamor, de todo tipo de desamor, materno, de pareja, con amigos, con hermanos. Todos guardamos una historia de desamor, la cual ha dolido tanto que nos hace poner esa coraza de firmeza ante los demás, esa impenetrabilidad, que se vuelve estática y nos hace feroces. Si, feroces, con nosotros mismos, con los demás, en la vida, en el trabajo. Ahí, justo en ese punto, en esa pequeña línea, nos cerramos a un círculo lo más reducido posible de personas. Porque no queremos que nos lastimen. Y la ferocidad se vuelve salvaje. Nos vuelve salvajes. Empezamos a lastimar sin piedad, porque si nos lastiman, ya lo hicimos primero.
En ese desamor, perdemos lo que más deberíamos apreciar, el amor a la gran madre tierra, a los demás. No sirve de nada hacer juicios, porque nunca hemos cargado mochilas ajenas. No sirve de nada no amar a nuestra Pacha-mama, que tanto nos da, y tanto sufre.
Empecemos a generar amor. Amor propio, amor al prójimo, amor al planeta. Amor desmedido. Solo amor. 

Quien pueda

Quien pueda imaginar mi pelo al viento, como una musa de los inspiradores sentimientos, merece mi ser. Quien pueda dármelo todo de si sin importar nada, merece mi esencia. Y si ese quien fueses vos, que mas podría pedir yo? Tan perfecto, tan esplendido, destellando estrellas en las sonrisas, resonando en mi cabeza como canciones que no pueden terminar. Se me eriza el alma al saberte cerca, tu perfume penetro en mis entrañas y me vuelve cada mañana a recordar aquel día. Es inevitable no pensar que esta mal, y resulta que no importa lo que pueda pasar, quiero sentirlo y vivirlo, aunque pueda costar asimilar que nada hay para temer, y que si hubiese, el lugar perfecto son tus brazos dándome la protección que se necesita. Y si de valientes se trata, me tenes a tus pies.

Voy (Inspirado en A.H.)

Voy pensándote hace días, creyéndote mío, sintiéndome tuya. Parece que cuando llegaste te instalaste en mi interior sin siquiera preguntar si había lugar, te anclaste en mi alma.
Me pregunto de qué manera tan particular, uno enloquece por alguien más, sin siquiera sentir su perfume.
Pensarte me paraliza. ¿Qué es lo que realmente puedo extrañar si nunca te tuve conmigo? Quizas sean esos recuerdos que imagino que tengo con vos. Extraño no poder hacerte el café en la mañana, acariciar tu cabeza al verte dormir, esperarte y abrazarte al llegar.
Voy dejando que te metas en mi alma, ya no solo estás en mi mente. El aprecio se convitió en algo mas que no puedo manejar. No saberte me enferma, al punto de sacar de mi una parte que no quiero conocer.
Voy buscándote en mi mundo. Las cosas que veo las imagino en vos, imagino qué te gusta, qué odias. Imagino tu sonrisa embelleciendo mis días. Pienso en los detalles que nunca me darás. Veo tus ojos mirándome fijamente. Siento tu presencia al escucharme hablar y tu voz cantando en la cocina.
¿De dónde puedo sacar tantas cosas? Será mi gran imaginación, o mis superadoras ansias.
Voy entendiendo de que va todo esto. Me invade un inmenso miedo por saber que pasa en mi interior. Admiro las cosas que mas me podrían lastimar de vos. Y resulta que ese sentimiento que tanto asusta, eso que te vuelve autodestructivo y vulnerable, se está instalando con vos dentro mío.
Voy creyendo que puedo apagar mi humanidad. Aunque me de miedo, estoy dejando que pase, que fluya y me destruya otra vez. Ya que lo que no te mata te hace mas fuerte, creo poder volverme inmune a todo tu despliegue mágico cuando así lo quiera.
No interesa, al menos hoy, mientras escribo esto, a dónde va este juego, que si juego fuese, seria ruleta rusa. No quiero dejar de pensarte, de imaginarte y de creerme la historieta que esta dentro mío. Y si no me gustaran las espina no debería aceptar rosas. Y aunque cada pinchazo me desangre el sentimiento, prefiero sentir dolor a no sentir.

Si no estás

Ya no suenan las cuerdas, suena el silencio,el delirio está comiéndome por dentro, como ácido, pero no duele. 
El escalofrío de tus besos y tragar saliva mientras repites sin sentido esas palabras bonitas. Tu mirada penetrante, me llega hasta las entrañas y trato de explicarte eso imposible que no llegas a entender, aunque creo en el fondo lo sabés bien. 
Eras la excusa perfecta y caminaba descalza por la casa. Resonaban en la noche los rincones, paredes y amaneceres, mientras siendo más típico de lo que creía, me hacías cosquillas y mi alma sonreía por única vez. Era eso, era comúnmente feliz, demasiado para mi gusto. Se sintió como tocar el cielo con las manos y recordarte, es una mezcla, felicidad y tristeza, un instante de azúcar. Lo mas dulce del limón, tenerte entre mis brazos y lo mas amargo de la miel, saber que no estás.
Debí intuirlo, eras demasiado para ser solo mio. Debí probarte, dejarte libre y entender que sólo una vez me ibas a pertenecer.
Y me flagelo, pensando tus manos frías en mi espalda y el sabor a humo de tu boca, ese derroche de caricias en mi cuello.
Un recuerdo? No..una ilusión..una esperanza a veces las cosas no salen como uno espera o piensa que pueden salir.
Creo que lo que uno realmente espera, pasa, tarde o temprano, en este tiempo o en uno próximo.
Seguí esperando..pero no esperando de esperar, sino de esperanza, vos camina..camina y camina, puede ser que al final del camino te encuentres con que siempre estuve ahí para vos.